2. Porfolio insecticida en patata.
El control insecticida de la patata se basa hoy en un porfolio de soluciones complementarias en lugar de un producto único. Tres insecticidas clave—Sivanto® Energy, Inecor® y Decis®—han emergido como herramientas fundamentales para cubrir las diversas situaciones de presión de plagas en este cultivo.
Cada uno aporta modos de acción y espectros distintos: desde la combinación de actividad sistémica y de contacto (Sivanto® Energy), hasta un compuesto de alta potencia y efecto prolongado en lepidópteros (Inecor®), pasando por un piretroide de acción rápida bien conocido como Decis®. Esta diversidad permite afrontar diferentes tipos de insectos y fases de desarrollo de las plagas, brindando una cobertura integral.
La clave reside en la complementariedad y la alternancia de modos de acción. |
Por un lado, Sivanto® Energy (flupiradifurona + deltametrina) ofrece control sistémico y de contacto para plagas como pulgones, polillas y escarabajo de la patata, actuando tanto dentro de la planta como sobre la superficie. Inecor® (clorantraniliprol) es una diamida de última generación, muy eficaz contra el escarabajo de la patata y otros lepidópteros, gracias a su efecto ovicida y larvicida.
Por último, Decis® (deltametrina) aporta el efecto de choque inmediato de los piretroides, perfecto para derribar poblaciones adultas en picos de infestación o ataques repentinos.
Combinados, estos tres enfoques permiten diseñar un programa completo en patata: iniciando la estrategia con Sivanto® Energy para el control temprano de la plaga gracias a su acción sistémica y de contacto sobre larvas y adultos, continuando con Inecor® para reforzar el control sobre nuevas eclosiones mediante su potente actividad ovicida, ovolarvicida y larvicida, y finalizando o complementando el programa con Decis® en situaciones que requieran un efecto de choque rápido ante incrementos puntuales de presión.
Esta diversidad de soluciones facilita programas más eficaces y sostenibles. Cada producto cumple un rol específico que, en conjunto, garantiza protección desde el comienzo del ciclo de cultivo hasta su fase final. Además, la alternancia de modos de acción (sistémico, contacto, ingestión) ayuda a retrasar la aparición de resistencias en las poblaciones de insectos, un aspecto esencial en la agricultura moderna.
Frente a un escenario de plagas que puede pasar de situaciones latentes a brotes explosivos dependiendo del clima y otros factores, contar con un triplete de insecticidas robusto permite a los técnicos adaptar la estrategia a la intensidad de la amenaza y proteger el rendimiento del cultivo sin malgastar recursos.
El resultado es un manejo integrado más fiable, pues las fortalezas de un producto compensan las limitaciones de otro; en conjunto cubren todo el espectro de riesgos y mantienen la eficacia a lo largo de la campaña de patata.