Antracnosis

Nombres

Nombre cientifico

Sphaceloma ampelinum

Nombres comunes

Biología

Daño

Las lesiones aparecen en todos los tejidos que contienen agua, aunque obviamente son más patentes en frutos y yemas. Las lesiones en las uvas son pequeñas al principio, rojizas y circulares. Se pueden extender hasta tener unos 0,6 cm de diámetro y hundirse un poco. El centro se vuelve gris, lo que sumado al exterior rojizo da el típico síntoma de “ojo de pájaro”, mientras que si la infección progresa, la masa fúngica puede penetrar en el interior del fruto y reventarlo. Si la infección se para en estadíos tempranos, la herida puede cicatrizar.

Las lesiones también pueden aparecer tanto en tallos como en hojas, con la misma apariencia que en el fruto, y se pueden unir unas con otras. En el caso de los tallos, las lesiones pueden derivar en callosidades, mientras que en las hojas puede quedar un agujero. Resultan más afectadas las hojas jóvenes, que pueden quedar deformadas si alguna vena resulta afectada.

Las pérdidas económicas se fundamentan tanto en el daño a los frutos como en la pérdida de vigor de la planta.

Causa

Este síndrome está causado por un hongo. Del centro de las lesiones, si la humedad ambiental es elevada, el hongo empieza a producir esporas que a su vez pueden infectar más tejidos con estas condiciones. El hongo sobrevive el invierno en forma de esclerocio en las cañas, una forma de resistencia típica de hongos que puede acumular reservas. En primavera germina a partir de los esclerocios e infecta el resto de tejidos.

Esta enfermedad, extendida mundialmente pero originaria de Europa, tiene su óptimo con tiempo húmedo y temperatura de 24 a 26 grados; a más calor, se ve perjudicada y por lo general no supone mucho problema.

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