lunes, mayo 7, 2018

Prohibición de neonicotinoides: un día triste para los agricultores y una mala noticia para Europa

Esta decisión reducirá aún más la capacidad de los agricultores europeos para hacer frente a plagas importantes, para muchas de las cuales no hay tratamientos alternativos disponibles.
La decisión anunciada hoy por los Estados Miembros de la UE de restringir el uso de ciertos neonicotinoides a aplicaciones en invernaderos permanentes es una mala noticia para el sector agrícola europeo y el medio ambiente que además no mejorará la salud de las abejas u otros polinizadores. Esta decisión reducirá aún más la capacidad de los agricultores europeos para hacer frente a plagas importantes, para muchas de las cuales no hay tratamientos alternativos disponibles.

Bayer sigue convencida de que las restricciones no están justificadas, ya que los neonicotinoides son seguros cuando se usan de acuerdo con las instrucciones de la etiqueta. Incluso bajo los criterios de evaluación extremadamente conservadores de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), los informes más recientes de evaluación del riesgo para abejas¹ no encotraron riesgos elevados para muchos usos de neonicotinoides en los que pudiera llegarse a una conclusión de riesgo definitiva; en esos casos, solo se encontraron riesgos reducidos para las abejas melíferas y, en la mayoría de los casos, también para las abejas silvestres.

Bayer se sorprende de que, una vez más, se estén aplicando medidas legislativas sin una previa evaluación exhaustiva de impacto. Más allá de los costes para los agricultores europeos, las restricciones existentes ya han tenido consecuencias imprevistas considerables: la falta de soluciones alternativas; más aplicaciones en pulverización, lo que genera más emisiones de CO2; un mayor riesgo de resistencias a los insecticidas; y un regreso a productos químicos más antiguos y menos efectivos.

Numerosos estudios recientes, entre otros, realizados por el Joint Resource Centre of the European Commission2 , han destacado el impacto de estas restricciones. Actualmente la industria europea de protección de cultivos no podrá ofrecer ningún tratamiento de semillas registrado ni insecticidas aplicados al suelo que puedan reemplazar los patrones de uso actuales de imidacloprid y clotianidina.

También resulta desconcertante que se haya pedido a los Estados Miembros que tomen una decisión en este momento, dado que aún no se ha emitido el veredicto del caso judicial en curso (que examina el fundamento jurídico de las restricciones de 2013); que se resolverá el próximo 17 de mayo. La reversión de las restricciones actuales podría tener profundas implicaciones para la justificación legal de las nuevas propuestas.

Finalmente, las restricciones están destinadas a abordar los supuestos riesgos que las sustancias representan para la salud de las abejas. Bayer se preocupa por las abejas, de hecho, son esenciales para la polinización de muchos cultivos, pero hay otras formas mejores de apoyar la salud de los polinizadores, como aumentar las opciones de alimentación de polinizadores, mejorar los hábitats naturales y un control más eficiente del ácaro de la varroa, que prohibir sustancias que han ayudado a los agricultores a gestionar eficazmente una amplia gama de plagas importantes.

Como empresa agrícola líder que mantiene una decidida apuesta por la salud de los polinizadores, Bayer trabaja con socios en todo el mundo para mejorar el hábitat y la nutrición, comprender mejor la ciencia que hay detrás de la salud de los polinizadores y mejorar la gestión y la comunicación entre agricultores y apicultores.
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